lunes, 1 de junio de 2026

Quince años tiene mi blog

 


Cuando yo era pequeño, yo diría que muy pequeño, el Dúo Dinámico —grupo musical que nos acompañó durante décadas— puso de moda una canción que se llamaba “Quince años tiene mi amor”. Así que, cuando empecé a pensar en qué escribir para el quince cumpleaños de Sociología Divertida, resonaba esa cancioncilla en mi cabeza, soniquete en el que cambiaba “años” por “blog” y me dije: pues voy a ponerle ese título al artículo que conmemore el aniversario.

Pero vayamos a lo nuestro, desde 2011 el mundo ha cambiado mucho, casi no lo reconocemos y la tarea de explicarlo, algo que en parte se hace desde la sociología, se ha complicado en la misma medida. Ha cambiado el mundo, ha cambiado Sociología Divertida y he cambiado yo.

Empecemos por mí, por aquello que nos decían en la escuela: “el burro delante para que no se espante”. Hace 15 años yo todavía tenía inquietudes profesionales, aún (ya tenía 51 años) guardaba esperanza de mejorar y trabajaba duro para conseguirlo. Hoy en día soy un jubilado y, entiéndaseme bien, estoy encantado, pero en lo tocante a ilusiones de prosperidad y mejora, todo queda disuelto como un azucarillo en agua. Otra cosa es cómo te lo tomes, hay quien se lo toma muy mal, en mi caso, como he adelantado antes, mientras mi salud me respete, soy un individuo feliz.

A pesar de tener poco tiempo libre, entre trabajo, oposiciones y familia, ya no me resistí más a un impulso que llevaba ya muchos meses rumiando: hacer un proyecto que me permitiera divulgar lo que había aprendido estudiando sociología. La idea era explicar qué había detrás de las normas y usos sociales, el porqué de la desigualdad, entender las opciones políticas con el fin de dotar de herramientas personales a mis lectores para fomentar el espíritu crítico e intentar que la reflexión se impusiera —desde el conocimiento— a la visceralidad. En una palabra: ir a contracorriente.

Empecé escribiendo un artículo por semana, luego cada quince días, más tarde uno al mes y ahora sólo cuando me apetece. Al principio, tenía multitud de anécdotas históricas, asociaciones graciosas entre conceptos, originalidad en los planteamientos acumulados en los años de estudio. Un poco como el novelista o cantautor novel en su primera novela o disco inicial que suelen ser un modelo de originalidad que pocas veces llegan a repetir. Por eso puse al blog el apellido “Divertida”. Pero eso se agota, se vacía el anecdotario, las asociaciones son limitadas y se terminan pronto.

Al mismo tiempo, descubrí que lo que a mí me interesaba era minoritario (mal diagnóstico para un sociólogo, la verdad) y el público se me fue especializando, y éste, me especializó a mí. El blog empezó a interesar más a personas con conocimientos de ciencias sociales, a estudiantes y profesores, sobre todo en Latinoamérica. Pasé del anecdotario a la formalidad y a una divulgación con más fundamento académico.

 Por ambas razones, el agotamiento del anecdotario y la demanda del público, los artículos se hicieron más sesudos y profundos, Sociología Divertida se hizo más sociología y menos divertida, aunque siempre intenté un estilo desenfadado sin abandonar el rigor científico, algo que no es nada fácil.

¿Y el mundo? ¡Ay el mundo! Hace tres días murió a los ciento cuatro años Edgar Morin, el sociólogo de la complejidad. Hace unos años escribió: "nos encontramos en una nave espacial, la Tierra, en la que navega la humanidad. Esta nave es propulsada hoy por cuatro motores: ciencias, técnica, economía y afán de lucro, y esos motores están descontrolados". Pues bien, hoy esa nave está más cerca de la colisión que nunca y, por eso, las ciencias sociales y la filosofía son más necesarias que nunca.

Así que seguiremos aquí, mientras el cuerpo aguante, defendiendo los ideales que siempre defendí desde que tengo uso de razón política: la libertad positiva, la igualdad, la democracia, el Estado de bienestar, la justicia democrática y la decencia, que yo defino como el imperativo moral de no aceptar que “todo vale”.

En conmemoraciones anteriores de Sociología Divertida solía hacer el comentario de que me bastaba un solo lector al que de alguna forma ayudara Sociología Divertida para justificar mi esfuerzo. Yo creo que son más de uno, quince años después, el pasado mes de mayo entraron 46168 personas en mi blog. Así que, mientras el cuerpo aguante…

 

Juan CarlosBarajas Martínez

Sociólogo

En Las Matas, al noroeste de Madrid, a 2 de junio de 2026

 

Primer artículo de Sociología Divertida: Breve historia de la publicidad de las maquinillas de afeitar (21 de julio de 2011)


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