Cuando yo era pequeño, yo diría que muy pequeño, el Dúo
Dinámico —grupo musical que nos acompañó durante décadas— puso de moda una
canción que se llamaba “Quince años tiene mi amor”. Así que, cuando empecé a
pensar en qué escribir para el quince cumpleaños de Sociología Divertida,
resonaba esa cancioncilla en mi cabeza, soniquete en el que cambiaba “años” por
“blog” y me dije: pues voy a ponerle ese título al artículo que conmemore el
aniversario.
Pero vayamos a lo nuestro, desde 2011 el mundo ha cambiado
mucho, casi no lo reconocemos y la tarea de explicarlo, algo que en parte
se hace desde la sociología, se ha complicado en la misma medida. Ha cambiado
el mundo, ha cambiado Sociología Divertida y he cambiado yo.
Empecemos por mí, por aquello que nos decían en la escuela:
“el burro delante para que no se espante”. Hace 15 años yo todavía tenía
inquietudes profesionales, aún (ya tenía 51 años) guardaba esperanza de
mejorar y trabajaba duro para conseguirlo. Hoy en día soy un jubilado y,
entiéndaseme bien, estoy encantado, pero en lo tocante a ilusiones de
prosperidad y mejora, todo queda disuelto como un azucarillo en agua. Otra cosa
es cómo te lo tomes, hay quien se lo toma muy mal, en mi caso, como he
adelantado antes, mientras mi salud me respete, soy un individuo feliz.
A pesar de tener poco tiempo libre, entre trabajo,
oposiciones y familia, ya no me resistí más a un impulso que llevaba ya
muchos meses rumiando: hacer un proyecto que me permitiera divulgar lo que
había aprendido estudiando sociología. La idea era explicar qué había detrás de
las normas y usos sociales, el porqué de la desigualdad, entender las opciones
políticas con el fin de dotar de herramientas personales a mis lectores para
fomentar el espíritu crítico e intentar que la reflexión se impusiera —desde el
conocimiento— a la visceralidad. En una palabra: ir a contracorriente.
Empecé escribiendo un artículo por semana, luego cada quince
días, más tarde uno al mes y ahora sólo cuando me apetece. Al principio, tenía
multitud de anécdotas históricas, asociaciones graciosas entre conceptos,
originalidad en los planteamientos acumulados en los años de estudio. Un poco
como el novelista o cantautor novel en su primera novela o disco inicial que suelen ser un modelo de originalidad que pocas veces llegan a repetir. Por
eso puse al blog el apellido “Divertida”. Pero eso se agota, se vacía el
anecdotario, las asociaciones son limitadas y se terminan pronto.
Al mismo tiempo, descubrí que lo que a mí me interesaba era
minoritario (mal diagnóstico para un sociólogo, la verdad) y el público se me
fue especializando, y éste, me especializó a mí. El blog empezó a interesar más a personas con conocimientos de ciencias sociales, a estudiantes y profesores, sobre todo en Latinoamérica. Pasé del anecdotario a la
formalidad y a una divulgación con más fundamento académico.
¿Y el mundo? ¡Ay el mundo! Hace tres días murió a los ciento
cuatro años Edgar Morin, el sociólogo de la complejidad. Hace unos años
escribió: "nos encontramos en una nave espacial, la Tierra, en la que
navega la humanidad. Esta nave es propulsada hoy por cuatro motores: ciencias,
técnica, economía y afán de lucro, y esos motores están descontrolados".
Pues bien, hoy esa nave está más cerca de la colisión que nunca y, por eso, las
ciencias sociales y la filosofía son más necesarias que nunca.
Así que seguiremos aquí, mientras el cuerpo aguante,
defendiendo los ideales que siempre defendí desde que tengo uso de razón
política: la libertad positiva, la igualdad, la democracia, el Estado de
bienestar, la justicia democrática y la decencia, que yo defino como el
imperativo moral de no aceptar que “todo vale”.
En conmemoraciones anteriores de Sociología Divertida solía
hacer el comentario de que me bastaba un solo lector al que de alguna forma
ayudara Sociología Divertida para justificar mi esfuerzo. Yo creo que son más
de uno, quince años después, el pasado mes de mayo entraron 46168 personas en
mi blog. Así que, mientras el cuerpo aguante…
Sociólogo
En Las Matas, al noroeste de Madrid, a 2 de junio de 2026
Primer artículo de Sociología Divertida: Breve
historia de la publicidad de las maquinillas de afeitar (21 de julio de
2011)

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