lunes, 25 de diciembre de 2017

Discurso para una Academia

Juan Carlos Barajas 
Instituto Complutense de Ciencia de la Administración


 
ilustración de Pernan Goñi sobre un discurso de Saskia Sassen acerca de la ciudad



Introducción
 
El pasado 25 de octubre tuve la oportunidad de asistir a la conferencia magistral que, con ocasión de su nombramiento como Académica Correspondiente, pronunció la profesora Sassen en la Real Academia de Ingeniería en la ciudad de Madrid.

El título de la conferencia, traducido del inglés, sería más o menos, “Como pueden la tecnologías digitales empoderar a los trabajadores de salarios bajos y sus barrios pobres” ("How can Digital Tech enable low wage workers and their poor neighbourhoods").

No pretendo realizar una trascripción del discurso, sino que este artículo es una interpretación personal de lo que dijo, a partir de su charla y de las transparencias de PowerPoint que amablemente nos dejó y que no llegó explicar completamente por falta de tiempo. Así que he podido equivocarme de cabo a rabo y, es muy posible, que la profesora Sassen me corrigiera si llegara a leer estas líneas. Por cierto, sería muy de agradecer, tanto la lectura como la corrección.

Antes de entrar en materia os contaré que el acto se desarrolló con la solemnidad de las grandes ocasiones, ella misma dijo que a los holandeses se les da muy mal el protocolo, aunque premios – entre ellos el Príncipe de Asturias de las ciencias sociales - y doctorados honoris causa no le faltan. Al final creo que esperaba una copa de vino español pero la Academia es muy sobria, terminó el acto y nos fuimos todos. Mis amigos y yo sustituimos el vino por una caña de cerveza en un bar próximo, supongo que, de haber venido con nosotros se lo habría pasado muy bien, pues si hay algo que se nos da bien a los españoles – y a los madrileños en particular – es disfrutar socialmente en la barra de una buena taberna.

El acto empezó con la lectura de la resolución por la que se la nombraba académica, seguida por una presentación (laudatio) realizada por la académica Josefina Gómez. La señora Gómez hizo una semblanza de la vida y la obra de la profesora que le quedó francamente bien. Cualquiera que no conociera a la Sra. Sassen previamente podría llevarse una idea muy certera gracias a esta introducción que, por ende, tuvo la virtud de ser corta.

La digitalización social vista como una variable

A continuación tomó la palabra la profesora Sassen que empezó diciéndonos que lleva más de quince años investigando las conexiones sociales de la digitalización y que, cuando reflexiona sobre este asunto, le parece que hay ausencias y presencias. Ausencias no justificadas, dominios en los que lo digital todavía no ha entrado como en los barrios pobres y las clases trabajadoras que los habitan, se pregunta cómo podrían beneficiarse estos sectores de lo digital. Por otro lado, hay presencias significativas como la de las clases medias – grandes consumidores de estas tecnologías – y los sectores científicos y técnicos que manejan las tecnologías experimentando enormes mejoras en su trabajo.

La profesora Sassen, por tanto, ha dirigido sus investigaciones al estudio de la digitalización de la sociedad, especialmente en el entorno urbano y en los sectores menos favorecidos, sin olvidar la perspectiva global que siempre está presente en sus análisis. Contempla a la digitalización como una variable con diversos significados que designa como derivativos, transformativos (tranformatives) y constitutivos.

La digitalización de la sociedad contiene un aspecto derivativo en el sentido de que comparte un sustrato común, una raíz común que se manifiesta en tres elementos entrelazados. En primer lugar, hay una fuerte imbricación entre las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) y los contextos sociales en los que éstas se utilizan. Ya no se sabe a ciencia cierta dónde empieza el mundo virtual creado por las TIC y el mundo real. Este punto lo aclara mucho, la imbricación no produce un híbrido, cada una de las partes imbricadas mantiene su identidad, no se disuelven la una en la otra.

En segundo elemento que señala Sassen son las que denomina culturas mediadoras que surgen entre las TIC y sus usuarios, son culturas de uso conformadas por la competencia técnica de los usuarios, sus necesidades de información y el diseño de interfaces de los ingenieros, entre otras características.

Por último, existen unas escalas en el uso que se proyectan en muchos formatos diferentes. Por ejemplo, entre los poderosos, podemos observar un nuevo tipo de riesgo en el  mercado financiero derivado de los efectos de las redes de comunicaciones, de los procesos automáticos que toman decisiones, de los distintos tipos de retroalimentación de los sistemas o de los efectos de la expansión rápida de la información. Entre los menos favorecidos económicamente también se produce a través de la repetición de los procedimientos (recurrence) por parte de miles de usuarios. En el primer caso estamos hablando de procesos automáticos que actúan recurrentemente, en el segundo los procedimientos se activan por las órdenes recurrentes de muchos usuarios.

Estos entornos de uso tan denso en los que trabajan los usuarios tienen una influencia modeladora y, dada la fuerte imbricación entre los mundos virtual y real, afecta tanto a las TIC como a la forma en que las personas las usan. 

Sassen nos habló de una experiencia social que se produjo en Oriente Medio cuando se observó las formas de uso de las TIC en las escuelas coránicas y en sectores de la clase media alta en sus escuelas de secundaria. El aprovechamiento y el uso de las TIC fue muy superior en el ambiente tradicional de las escuelas coránicas que en el ambiente más selecto de las escuelas laicas, probablemente derivado de acceso más fácil a estas tecnologías por parte de las clases medias altas en su propio hogar o, mediante dispositivos móviles, en cualquier momento y en cualquier sitio, lo que obliga a los estudiantes coránicos ha realizar un aprovechamiento más racional de sus recursos. En cierto modo las clases medias son consumidoras digitales, esperan a tener servicios electrónicos adecuados para ellos, y las clases trabajadoras son protagonistas, moldean los servicios. Luego la complejidad social altera los resultados y beneficios del uso. En este sentido hizo también hizo una comparación entre una red comercial y una biblioteca pública,  ambos casos comparten el mismo “cable” pero tienen diferente uso y diferentes formas de dependencia.

Las formaciones socio-digitales

Y todo esto nos lleva al concepto que pareció más novedoso e interesante de toda la conferencia de la profesora Sassen: las formaciones socio-digitales. Voy a explicar lo que entendí. Esa diferencia en las necesidades y uso de las TIC entre distintos grupos sociales generan distintas culturas de uso lo que da lugar a distintos grupos usuarios con diferente comportamiento y esperanzas sobre lo que la red les puede ofrecer. No todas las redes digitales tienen asociadas formaciones socio-digitales, si contemplas una red sólo desde la perspectiva de la comunicación de datos no las vas a encontrar, tienes que ampliar al ámbito social, de hecho, Sassen las define como estructuras electrónicas que reflejan capacidades técnicas y lógicas sociales endógenas interiorizadas en los grupos, entiendo yo, que mediante el uso continuado de las mismas. Todas las tecnologías son fotos, son instantáneas de una sociedad dentro de un espacio y tiempo concreto que nos muestran sus capacidades y condiciones distintivas.

Tal y como lo veo yo, puedo estar equivocado, con el concepto de formaciones socio-digitales, la profesora Sassen se acerca al concepto de estratificación social digital. Las formaciones socio-digitales no son clases sociales pero la clase social influye en cierto grado en su constitución, luego si contemplamos a la sociedad desde esta nueva variable propuesta por Sassen, su estratificación puede estar representada por estas formaciones. No sé si el concepto será útil desde este punto de vista, si ya es difícil el estudio de las clases sociales, qué tan difícil puede llegar a ser el análisis de las formaciones socio-digitales en un entorno tan rápidamente cambiante.

Ecologías de significados

Respecto a los aspectos transformativos y constitutivos de la digitalización la profesora Sassen profundiza en los ejemplos anteriores: los mercados financieros y, en el otro extremo, las organizaciones pobres en recursos.

Los aspectos claves de los mercados financieros actuales son muy diferentes a los de fases históricas anteriores, es decir, gracias a las TIC el mundo de las finanzas se ha transformado, como gusta decir a los angloparlantes, dramáticamente.  Entre estos aspectos de esta transformación Sassen cita los órdenes de magnitud, la centralización de las transacciones, el nivel de complejidad de los instrumentos financieros y  la velocidad de las comunicaciones.

En el otro extremo, las organizaciones pobres en recursos, pueden llegar a ser parte de la política global de una forma que está protagonizada, sobre todo, por las grandes ciudades. Es lo que denomina globalidad no cosmopolita. Entiendo yo que éste es un fenómeno nuevo que alude directamente al carácter constitutivo de la digitalización.

La profesora Sassen nos anunció que sus últimas investigaciones en la Universidad de Columbia van dirigidas a este aspecto concreto, al parecer, dirige un programa de investigación en los barrios menos favorecidos de Nueva York. 

Todos estos procesos producen una constelación de significados que denomina ecologías amplias de significados. Que están formados por una relación dialéctica, es decir de mutua influencia, entre las tecnologías interactivas y la lógica de los usuarios. La lógica de los ingenieros puede diferenciarse significativamente de la lógica de los usuarios, pero se da una necesidad de mutua comprensión, en la que la una moldea a la otra y viceversa constituyendo ecologías complejas. Esta relación en las grandes ciudades es mucho más compleja, “extrema” diría la profesora Sassen y, para ella, constituyen un “todo”, que denomina, “todo multisitios”. El conocimiento multisitios socaba la inmovilidad de los poderes locales y los fuerza a adaptarse.

La formación de esta constelación significados que forma un todo,  se favorece gracias a las grandes velocidades de las TIC que hace posible una distribución informal de toda clase de conocimiento. Las grandes velocidades de la digitalización favorecen también la distribución del conocimiento en múltiples trayectorias diferentes. Los tipos de conocimiento emergentes son originalmente informales pero pueden eventualmente llegar a ser formales. Esto es válido tanto para el mundo de las finanzas como para las organizaciones de la sociedad civil que, al final, sufren un cierto proceso de burocratización y formalización.

Ciudades inteligentes

Habló también de las ciudades inteligentes (Smart cities). Nos dijo que el espacio urbano ha sobrevivido hasta ahora a múltiples regímenes políticos y económicos a través de los siglos y lo atribuye a dos motivos: son sistemas complejos e incompletos, siempre están por terminar (los madrileños cínicos suelen comentar que el día que se termine Madrid va a quedar muy bonita).
Las ciudades inteligentes, en cuanto sistemas rígidos, tienen un alto riesgo de obsolescencia técnica. Al principio los sistemas “están al día”, pero conforme pasa el tiempo quedan desactualizados, se produce la “muerte” de los mismos y eso lleva a la muerte de la ciudad. 

El motivo no es otro que la ciudad actúa como un poderoso hacker, un espacio físicamente reducido en el que trabajan millones de usuarios con intereses personales distintos, un espacio capaz de contribuir al bien común incluso si los individuos implicados son  egoístas y desagradables (selfish and nasty). El resultado final es que la ciudad altera los diseños originales de los sistemas y los ajusta a los usuarios urbanos. Por lo tanto los diseños rígidos no aguantan esta necesidad de cambio.

 Los problemas de los trabajadores y de los barrios pobres

Por último, la profesora Sassen planteó dos problemas relacionados con el futuro de los trabajadores de ingresos bajos y las nuevas tecnologías. En primer lugar, cómo la digitalización puede mejorar la vida laboral de los trabajadores de bajos ingresos abordando las necesidades específicas de estos trabajadores en su área de trabajo y en sus vecindarios. 

Creo que la Sra. Sassen entiende que existe un desequilibrio en el acceso a las tecnologías  por parte de los trabajadores. El aspecto clave que le preocupa es que esta infrautilización digital construye una diferenciación radical entre el espacio de trabajo y el espacio vital (es decir, el vecindario) para los trabajadores de bajos salarios. Esto es coercitivo, aumenta las dificultades en su vida diaria en el trabajo y fuera del trabajo y crea una creciente distancia cultural con las clases más acomodadas. En este sentido debe haber más innovaciones que satisfagan las necesidades y limitaciones de los trabajadores con bajos salarios en los accesos a las tecnologías.

En segundo lugar, la profesora Sassen advierte una complicación emergente que afecta cada vez más a todos los trabajadores. Se trata de la implantación de sistemas automáticos en los puestos de trabajo que realizan una parte cada vez mayor de la tarea de los operarios. Dichos sistemas pueden generar ambigüedad sobre la responsabilidad cuando algo va mal, en la medida en que el trabajador todavía tiene un papel en su despliegue.

Y esto ocurre tanto en el caso de los trabajadores de las fábricas y de las empresas de distribución, sector con un gran aumento en el uso de herramientas y máquinas robóticas en los últimos años, como en el caso de los trabajadores de alto nivel que también se enfrentan a este problema, dado el fuerte aumento en el uso de transacciones automatizadas de operaciones de alto valor. Éstas también que generan una ambigüedad similar con respecto a la responsabilidad por un error. 

Si algo sale mal, dado que todavía no están claras las responsabilidades legales - la legislación siempre va por detrás del mundo real – los trabajadores pueden verse ante demandas y en una situación indefensión por no poder contratar los servicios de abogados especializados, sobre todo en el caso de los obreros de bajos salarios.

Epílogo

Llegados a este punto y, aunque la presentación tenía más diapositivas, la profesora tuvo que terminar su discurso por falta de tiempo. Todavía dio para un turno de preguntas, algo que no es habitual en este tipo de actos y se terminó formalmente la sesión.

Yo mismo le hice una pregunta y mantuve una conversación con la profesora. Después del acto pude saludarla. Fue todo un placer, no sólo por su amabilidad, sino porque no todos los días se tiene la oportunidad de escuchar a “uno de los grandes” de la sociología actual sobre uno de los asuntos que, en mi condición de sociólogo e informático, me interesa especialmente.

Juan Carlos Barajas Martínez
Sociólogo e informático
Miembro del Instituto Complutense de Ciencia dela Administración

https://www.ucm.es/icca/juan-carlos-barajas-martinez














Vídeo de la sesión: